7.9.10

¿quién soy yo?

El buscador es el que está en busca de sí mismo.


Abandone todas las preguntas excepto una: «¿quién soy yo?». Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es que usted es. El «yo soy» es cierto. El «yo soy esto» no. Esfuércese en encontrar lo que usted es en realidad.

Para saber lo que usted es, primero debe investigar y conocer lo que usted no es.

Descubra todo lo que usted no es —el cuerpo, los sentimientos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o eso— nada, concreto o abstracto, que usted perciba puede ser usted. El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.

Cuanto más claro comprenda que en el nivel de la mente usted solo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará al fin de su búsqueda y se dará cuenta de que usted es el ser sin límites.

Sri Nisargadatta Maharaj


¿Quién es Nisargadatta Maharaj?


¡Cuando pregunté acerca de la fecha de su nacimiento, el Maestro contestó suavemente que él nunca había nacido!


Escribir una nota biográfica sobre Sri Nisargadatta Maharaj es una tarea frustrante y sin recompensa. Pues, no solo es desconocida la fecha de su na-cimiento, sino que tampoco hay disponibles datos verificados concernientes a los primeros años de su vida. No obstante, algunos de sus familiares y amigos más ancianos dicen que nació en el mes de Marzo de 1897 en un día de luna llena, que coincide con el festival de Hanuman Jayanti, cuando los hindúes rinden homenaje a Hanuman, llamado también Maruti, el dios-mono del famoso Ramayana. Y para asociar su nacimiento con este día auspicioso, sus padres le llamaron Maruti.

La información disponible sobre su adolescencia y temprana juventud es fraccionaria y está desconectada. Sabemos que su padre, Shivrampant, fue un hombre pobre, que trabajó por algún tiempo como criado doméstico en Bombay y, más tarde se ganó la vida a duras penas como pequeño granjero en Kandalgaon, un pequeño poblado en los remotos bosques de Ratnagiri, distrito de Maharastra. Maruti creció casi sin educación. Cuando era un muchacho, ayudaba a su padre en aquellas labores que estaban dentro de su capacidad —atendía al ganado, conducía los bueyes, trabajaba en los campos y hacía recados. Sus placeres eran simples, como sus quehaceres, pero él estaba dotado con una mente inquisitiva, que bullía con preguntas de todo tipo.

Su padre tenía un amigo brahmin llamado Vishnu Haribhau Gore, que era un hombre piadoso y demasiado erudito para el medio rural. Gore hablaba frecuentemente de temas religiosos y el muchacho Maruti escuchaba atentamente y se interesaba en estos temas mucho más de lo que nadie podía suponer. Gore fue para él el hombre ideal —serio, bueno y sabio.

Cuando Maruti llegó a la edad de dieciocho años murió su padre, dejando atrás a su viuda, cuatro hijos y dos hijas. Los escasos ingresos de la pequeña granja menguaron después de la muerte del anciano y no era suficiente para alimentar tantas bocas. El hermano mayor de Maruti dejó el poblado por Bombay en busca de trabajo y él lo siguió poco después. Se dice que en Bombay trabajó unos cuantos meses como aprendiz mal pagado en una oficina, pero abandonó el trabajo disgustado. Entonces emprendió un pequeño comercio de mercería y puso una tienda de venta de ropa de niños, tabaco y cigarrillos hechos a mano. Se dice que este negocio prosperó con el curso del tiempo, dándole algún tipo de seguridad financiera. Durante este periodo se casó y tuvo un hijo y tres hijas.

Infancia, juventud, matrimonio, progenie —Maruti vivió la vida monótona y sin acontecimientos de un hombre común hasta su mediana edad, sin ningún atisbo de la santidad que había de seguir. Entre sus amigos de este periodo, había uno, Yashwantrao Baagkar, que era discípulo de Sri Siddharameshwar Maharaj, un maestro espiritual del Navnath Sampradaya, una secta del hinduismo. Una tarde, Baagkar llevó a Maruti a su Gurú, y aquella tarde probó ser el punto crucial de su vida. El Gurú le dio un mantra e instrucciones para la meditación. En su práctica pronto comenzó a tener visiones y ocasionalmente incluso caía en trance. Por así decir, algo explotó dentro de él, dando nacimiento a una consciencia cósmica, una sensación de vida eterna. La identidad de Maruti, el pequeño tendero, se disolvió y la personalidad iluminante de Sri Nisargadatta emergió.

La mayoría de la gente vive en el mundo de auto consciencia y no tiene el deseo o la capacidad de abandonarlo. Existen solo para sí mismos; todos sus esfuerzos están dirigidos hacia el logro de la auto satisfacción y de la auto glorificación. sin embargo, hay veedores, maestros y reveladores que, aunque viven aparentemente en el mismo mundo, viven simultáneamente en otro mundo también —el mundo de la consciencia cósmica, efulgente de conocimiento infinito.
Después de su experiencia de iluminación Sri Nisar-gadatta Maharaj comenzó a vivir de esta manera dual. Dirigía su tienda, pero dejó de ser un comerciante centrado en el beneficio. Mas tarde, abandonando a su familia y su negocio, devino un mendicante, un peregrino por la vastedad y la variedad de la escena religiosa india. Anduvo descalzo en su camino hacia los Himalayas donde planeaba pasar el resto de sus años en gesta de una vida eterna. Pero pronto volvió sobre sus pasos y regresó a su casa comprendiendo la futilidad de una tal gesta. Percibió que la vida eterna, no había que buscarla; él ya la tenía. Habiendo ido más allá de la idea de «yo soy el cuerpo», había adquirido un estado mental tan gozoso, tan apacible y tan glorioso que, comparado con él, todo aparecía sin valor. Había obtenido la realización de sí mismo.

Aunque el Maestro carece de instrucción, su conversación esta iluminada a un grado extraordinario. Aunque nacido y criado en la pobreza, él es el más rico de los ricos, pues tiene la riqueza ilimitada del conocimiento perenne, comparado con el cual los tesoros más fabulosos son meros oropeles. Él es de corazón cálido y tierno, de un humor sagaz, absolutamente franco y absolutamente verdadero —inspira, guía y apoya a todo el que viene a él.

Cualquier intento de escribir una nota biográfica sobre un hombre tal es frívola y fútil. Pues él no es un hombre con un pasado o un futuro; él es el presente vivo —eterno e inmutable. Él es el sí mismo que ha devenido todas las cosas.
Maurice Frydman-Traductor
Bombay,16 de octubre de 1973

fuente: Libro YO SOY ESO, Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj


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