27.7.10

Curación a distancia

La medicina tradicional ha negado hasta ahora que la curación a distancia tenga efecto cierto. Ahora, un hospital cardíaco de San Francisco y dos universidades estadounidense han publicado estudios que demuestran que la curación a distancia debe tomarse en serio como alternativa adicional al tratamiento de enfermedades.



El cardiólogo Randolph Byrd, un antiguo profesor de la Universidad de California, quiso cambiar esta situación. Realizó un estudio de 10 meses por ordenador de la historia médica de pacientes que durante este tiempo fueron admitidos por enfermedades coronarias en el Hospital General de San Francisco. Byrd creó un grupo de experimentadores que no estaba compuesto por terapeutas famosos sino por personas normales cuya única característica era que rezaban asiduamente en los colectivos eclesiásticos de los alrededores. Se pidió a las personas seleccionadas que rezaran asiduamente para un grupo de 192 enfermos; el grupo de control estaba compuesto por 210 pacientes por los que nadie rezaba en el marco de este experimento. Este experimento se realizó teniendo en cuenta condiciones de control muy severas: la selección de los pacientes se realizó siguiendo el principio de la casualidad, el ensayo se realizó según el principio de estudio ciego doble en el que ni el paciente ni los médicos ni las enfermeras sabían qué paciente pertenecía a qué grupo.

Los experimentadores recibieron el nombre del paciente y alguna información sobre el tipo de enfermedad coronaria y se les pidió que rezaran cada día por ellos. No recibieron más información. Puesto que cada experimentador podía rezar por varios pacientes, cada paciente disponía de 5 a 7 personas que rezaban por él. El resultado fue estadísticamente significativo. Se vio que el grupo por el cual se estaba rezando sólo necesitaba una quinta parte de los antibióticos en comparación con el grupo de control (tres frente a 16 pacientes); asimismo, los componentes de este grupo enfermaron tres veces menos de edema pulmonar (tres frente a 18 pacientes) y en ninguno de los casos se necesitó respiración artificial (mientras que en el grupo de control se facilitó respiración artificial a 12 pacientes).
Asimismo, en el grupo de rezo se dieron menos casos de mortalidad que en el grupo de control (aunque este resultado no es estadísticamente significativo). Ni la distancia entre los pacientes y los que rezaban por ellos ni el tipo de rezo representaron una diferencia en los resultados. El factor decisivo fue rezar concentrada y repetitivamente, independientemente de a quién se rezaba y dónde se realizaba el rezo."

Otro estudio...

Médicos estadounidenses y coreanos han descubierto en un estudio sorprendente que las oraciones pueden conseguir milagros. Las oraciones íntimas ayudaron sin quererlo a que algunas mujeres se quedaran embarazadas y no fueron las mujeres, sino personas totalmente desconocidas, las que pidieron a Dios que ayudara a las mujeres a quedarse embarazadas.
199 mujeres recibieron inseminación artificial. La mitad de ellas formaba parte del grupo de pruebas. Unas personas desconocidas recibieron una imagen de estas mujeres y rezaron varias veces para que se quedaran embarazadas.

El resultado: "Casi el 50 % de las mujeres del grupo se quedaron en estado frente al 26% del grupo de control para las que no se rezó", explica el director del estudio Dr. Rogerio Lobo, director del departamento de ginecología de la Universidad de Columbia (EE.UU.). Los médicos no se explican este fenómeno. "Realizamos el estudio por curiosidad, nadie ha investigado algo así hasta ahora" explicó el doctor Lobo. Puesto que las mujeres no sabían a qué grupo pertenecían no podía ser que las del grupo de oraciones se sintieran más receptivas a quedarse embarazadas. Puesto que esta investigación controlada varias veces se realizó siguiendo las exigencias estadísticas más severas puede excluirse completamente una manipulación.

Uno mas...

La doctora Elisabeth Targ, del departamento de psiquiatría de la Universidad de California, en San Francisco, ofrece varios indicios acerca de la efectividad de la curación remota. 40 científicos de diferentes instalaciones de los EE.UU., entre ellos la doctora Targ, se reunieron en diciembre de 1998 en Harvard con motivo de un simposio cerrado sobre la curación remota, o como lo ha incluido el Instituto Nacional de Salud en su glosario científico: "Influencia mental en sistemas biológicos". Este evento de tres días fue organizado conjuntamente por el Instituto de Ciencias Noéticas y la Escuela Universitaria de Medicina de Harvard.

La doctora Targ, una de las directoras de ensayo de dos estudios ciegos dobles (ni el paciente ni el investigador sabían quiénes eran tratados por curación remota) realizados a lo largo cinco años y presentados en Harvard con un total de 60 pacientes enfermos de SIDA en estado avanzado, publicó su sorprendente resultado: la tasa de mortalidad del grupo que no recibió tratamiento remoto fue del 40%, mientras que en el grupo que sí lo recibió no hubo ningún caso de muerte (ambos estudios fueron publicados en la edición del mes de diciembre del Western Journal of Medicine). Durante los seis meses que duró la fase de observación siguiente la tendencia positiva se mantuvo estable. El estado de los pacientes tratados mejoró antes y después del ensayo no sólo en el aspecto físico sino también en el psíquico.

Los terapeutas fueron seleccionados siguiendo unos criterios muy severos; las condiciones para participar en las pruebas eran una buena reputación y experiencia con pacientes de SIDA. Algunos de los terapeutas son médicos o psicólogos que aplican en sus consultas su evidente capacidad de curación y otros ya habían trabajado con médicos. Las técnicas de control remoto empleadas durante el ensayo presentaron un especto de curación muy amplio: estaban representadas las diferentes tradiciones de curación espiritual, desde el ensalmador (un predicador baptista) hasta un maestro Qi-Gong, pasando por el chamán.

Aunque los resultados son muy espectaculares, la doctora Targ advierte de un entusiasmo demasiado precipitado: "Los estudios individuales no demuestran obligatoriamente un efecto. Los dos estudios presentados representan únicamente el trabajo más reciente de un proceso de unos 40 años de desarrollo, refinamiento y repetición cuyo objetivo es la evaluación de los ensayos de curación a distancia. Ambos estudios confirman estos efectos exactamente igual que el gran número de estudios publicados. Sin embargo, este trabajo saca a la luz un gran número de cuestiones que serán objeto de otros estudios: ¿Cuáles son las técnicas o métodos de curación más eficaces? ¿Existen determinadas personas que son capaces de desarrollar más poderes curativos que otros? ¿Es la curación remota más efectiva con algunas enfermedades? ¿Cuál es el papel del paciente durante el proceso de curación? ¿Tiene la curación un efecto aditivo, es decir, vale la pena organizar grupos de rezo y otros grupos de curación remota?


Todas estas preguntas son validas, pero lo cierto son los resultados y que tenemos a nuestro alcance una herramienta maravillosa para ayudar y ayudarnos...



Enlaces http://realityshifters.com/pages/articles/researchconfirmsdh.html
http://www.quantec.eu/espanol/fotones_gemelos/fotones_gemelos_estudio_curacion_remota.html

1 comentario:

  1. Gracias por compartir éstas experiencias!
    Abrazo de luz, Mirta
    (me llevo los artículos, "prestados" :) )

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