5.9.09


LOS CUATRO FUNDAMENTOS DE LA ATENCIÓN
THICH NHAT HANH

La práctica de la conciencia del cuerpo y de la mente es muy importante.
El método que seguimos es inspirar y espirar, reconociendo la duración de la respiración hasta ser conscientes de todo el cuerpo y conseguir que se relaje.
La palabra sarvakaya, que se usa en el texto pali original para referirse al “cuerpo entero”, significa ‘todas las partes del cuerpo’, lo que implica darse cuenta de éste como un compuesto de elementos y tomar conciencia de cada parte por separado.
Conscientes de nuestro cuerpo cuando estamos de pie, cuando caminamos, cuando estamos sentados y tumbados.
Si, a través de la contemplación, penetramos en la naturaleza de cada parte de nuestro cuerpo, observaremos que su base son los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire; y podremos ver incluso los nueve estadios de su disolución después de la muerte.
Cuando practicamos este tipo de observación, alcanzamos la ‘visión’ de la impermanencia, la no existencia del yo y la interdependencia; y la comprensión de que deberíamos no apegarnos al cuerpo e identificarnos con él, ya que hacerlo sólo es causa de sufrimiento.
Cuando somos capaces de tomar el mando de nuestro cuerpo a través de la atención, nos volvemos uno con él y nos hacemos también dueños de nuestra mente.
Mientras la práctica de la atención es aún débil, nuestro cuerpo es como un búfalo salvaje.


Hay una historia tradicional que se titula
‘las diez etapas de la doma del búfalo’:
al principio el búfalo es un ser separado de quien lo domestica, pero gradualmente el animal y su dueño se vuelven un solo ser. Finalmente, el domador puede sentarse en el lomo del animal e ir cantando encima de él adonde quiera.


Si no amaestramos nuestro cuerpo es muy difícil amaestrar nuestra mente.

Hay gente que dice “yo practico con la mente”; y eso es porque no han comprendido aún lo que significa la práctica. Cuando se practica, se hace con el cuerpo, el propio cuerpo es el objeto de la práctica. Si no somos capaces de asir con firmeza nuestros pasos y nuestra respiración, es imposible que consigamos hacerlo con nuestras actividades mentales.
Entonces podremos ser el búfalo, y el búfalo ser nosotros.
Si seguimos correctamente el método que el Buda nos enseña, podremos obtener paz para nuestro cuerpo y para nuestra mente.

1 comentario:

  1. Muy cierto, cuanta razon existe en tus palabras,...Todo lo bueno y lo malo se estimula cuando tratamos de llegar a una conciencia más plena. Cuando ésta se amplia, se abarca no sólo más hacia arriba, (supraconsciente) sino también más hacia abajo, (inconsciente colectivo). Pero una vez que se abrió la puerta del inconsciente, una vez que se contestó a la llamada de la vocación interior, el único camino queda adelante.

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