15.7.09

Apología a la felicidad

¿A que vinimos a este mundo?
¿A salvar a la humanidad?
¿A ser celebres maestros espirituales, religiosos, políticos, estudiantes, profesores, etc.?
¿A satisfacer los deseos y necesidades de nuestros seres queridos?
¿Vinimos para buscar un maestro, un guía?
¿Vinimos a cumplir una misión un destino?
¿A que vinimos a este mundo?
Creo que elegimos nacer para ser felices, para disfrutar/vivir intensamente cada momento.
¿Y que necesitamos para ser felices?
Nada más que conciencia.
Para eso desasgámonos de los miedos propios y ajenos. Dejemos atrás las dependencias con las que nos programan, no busquemos fuera nuestro la felicidad.
No necesitamos esperar al futuro para que nazca la flor de la conciencia (la felicidad) porque está aquí y ahora, esta dentro tuyo, no esperes a mañana, mañana es futuro y puede ser infinito y puede que termines perdiendo el tiempo, la energía… la vida.
Si te quedas mirando el futuro esperando a que se revele tu destino, puede que sientas en algún momento que la vida pierde significado.
Tu destino es HOY aquí y ahora en el lugar donde estés!
Y contamos con un amigo que se comunica siempre con nosotros mostrándonos que nos hace bien/felices o no: nuestro cuerpo.
Los pensamientos y acciones de ayer formaron nuestro yo de hoy.
A partir de este instante tenemos la posibilidad de crearnos nuevamente en la versión más maravillosa de nosotros mismos.
Dejando atrás el pasado y viviendo el presente que va a dar forma a nuestro nuevo yo.
Prioricemos la felicidad, creando sin límites ni restricciones, visualizándonos en las situaciones, trabajos y en compañía de lo que nos genera placer y amor.
No necesitamos seguir aferrándonos a lugares, relaciones o circunstancias que no nos satisfacen, que nos hacen mal.
¿Para qué preocuparse tanto y vivir con una carga tan pesada, con tanta ansiedad y angustia?
Soltemos todo eso y volvamos a elegir a partir de nuestros sentimientos.

Cambiemos nuestro rostro, volvamos a sonreír y comprobemos como se crea un nuevo mundo a nuestro alrededor.
Tu mundo es tu proyección, tu mundo es lo que eres.
Sonríe.
Mirar al presente puede ser difícil porque no lo puedes postergar, soñar, proyectar,
porque YA es.
El Hoy es tu destino y podes elegir vivirlo.
¿Para qué preocuparse por mañana?
Si quizás hoy te duermas y mañana no despiertes. ¿Para qué preocuparse por catástrofes que presagian para dentro de unos años cuando hasta puedes ser que no termines de leer esto?
Nacemos para ser felices, es el único compromiso que tenemos y es con nosotros mismos.
Vivamos el presente, consciente de nuestra respiración, de nuestros movimientos, de nuestros sentimientos, de nuestros actos y cambiemos lo que haga falta para sentirnos bien, plenos, dichosos.
Aquí y ahora podes elegir como vivir cada instante, podes elegir cuál va a ser tu postura frente a la vida.
No postergues tu felicidad a un futuro incierto.
Vivila hoy! Aquí y ahora!
Al final de nuestra vida sea hoy, mañana o dentro de cincuenta años no va a importar cuánto dinero ganamos, cuanta fama o prestigio obtuvimos… solo importara si fuimos felices!
¿Si muero hoy, muero feliz?

Buena vida para todos!!
Gustavo.

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